Es importante conocer permanentemente el estado de cada plan de acción y de cada tarea, así como también poder filtrar para ver todos los planes de acción que tengan determinado estado. Podríamos considerar utilizar los siguientes estados para nuestros proyectos:
Priorizado.
Planeado.
En proceso.
Pausado.
Terminado.
Aplazado.
Cancelado.
Debemos combinar estos estados con el porcentaje de avance de cada plan de acción, combinación que nos va a facilitar mucho la realización de las reuniones con nuestro equipo para monitorear los avances de nuestra estrategia. Ahora que sabes lo que tienes que hacer para lograr tus metas y objetivos, o sea, ahora que ya tienes planes de acción y tareas definidas, puedes analizar los recursos de los que dispones para ejecutar. Recuerda que no se trata de cuántos recursos tienes, sino de la creatividad que tengas para sacar el máximo provecho de tus recursos.
Lo clave de esta metodología de estrategia es que tengas claro lo que deseas lograr, qué debes hacer para conseguirlo, con qué cuentas y en qué necesitas mejorar. Así mismo, debes analizar las herramientas que necesitas para alcanzar tus objetivos. Es probable que requieras un sistema de facturación y contabilidad. Todo depende de tus planes de acción, que son los que debes analizar e inventariar para tener claro lo que requieres. Y bueno, llegó el momento de ejecutar. Ninguna estrategia, por detallada, innovadora y creativa que sea, va a generar valor sin una buena ejecución. Ahora vamos a entrar en el tema gerencial.



