En este punto, el reto es que todos los procesos establecidos para cada plan de acción y objetivo se realicen en el momento indicado, de la forma en la que se deben hacer y que den los resultados esperados. En otras palabras, debemos asegurarnos de que cada uno haga lo que le corresponde. Es muy probable que, si seguimos todos los pasos anteriores, ya cada integrante de nuestro equipo sepa lo que la empresa espera de él, tenga el perfil indicado para realizar sus tareas, sienta gusto por su trabajo, entienda cómo engrana su cargo dentro de la estrategia de la empresa y se sienta muy motivado para ejecutar sus tareas con gran compromiso.
Como sabemos, un reto muy grande en cualquier proyecto o empresa es que dependemos de los cambios de ánimo nuestros y de los miembros de nuestro equipo, al igual que de cualquier factor interno o externo que pueda afectar estos estados de ánimo y, por ende, el ambiente laboral y los resultados que obtengamos. Nuestro trabajo como emprendedores, empresarios o gerentes consiste en monitorear constantemente todo lo que pasa en la empresa, es decir, estar al tanto de la forma en la que van avanzando los planes de acción de cada objetivo, las tareas de cada colaborador y la consecución de nuestros objetivos. A estos temas regresaremos un poco más adelante.



